Tus datos son tuyos, pero no te pertenecen

Hay un pequeño poema del escritor y pintor libanés Kahlil Gibran que reza: “Tus hijos no son tus hijos/ son hijos e hijas de la vida / deseosa de sí misma. / No vienen de ti, sino a través de ti / y aunque estén contigo / no te pertenecen” (puedes leer el poema completo aquí). Parafraseando a este gran poeta, hoy quiero contaros porqué el eslogan de Facebook es “Regístrate. Es gratis (y lo seguirá siendo)”. El negocio más lucrativo del siglo XXI son tus datos. Datos, datos y más datos. ¿Quieres saber por qué? ¡Sigue leyendo!

Esta infrografía de DOMO refleja el volumen de datos que se genera en la red a cada minuto. Y siempre hay empresas al acecho dispuestas a obtener beneficio de esos datos...(haz clic en la imagen para verla en grande y leerla mejor) [link]


Cada vez que haces una llamada, cada vez que retuiteas, cada vez que haces un “me gusta” en Facebook, cada vez que buscas algo en Amazon o en Google, cuando creas un comentario en un blog (como este mismo), o marcas como favorita una canción en GrooveShark, o cada vez que juegas una partidita al Angry Birds o compartes por correo un enlace de algo interesante para ti, estás dando pistas sobre quién eres. En realidad no sobre quién eres, sino, más concretamente, sobre qué haces en la red: Estás dando información muy valiosa sobre, entre otras cosas, cuáles son tus gustos, tus horarios, cómo se te da superar un determinado nivel en el jueguito al que estás jugando, o desde dónde estás generando esa información (desde un ordenador, una tableta o desde un móvil. Y, si tienes puesta la geolocalización, incluso desde qué lugar lo estás haciendo). 

Lo que dices en Facebook y lo que realmente haces pueden ser dos cosas muy distintas. Así que los datos que obtienen de ti no dicen exactamente quién eres, sino quién dices ser... [link]

Y para poder conseguir toda esa información, la mejor fórmula no es preguntarte directamente por esos datos, sino obtenerlos a través de plataformas (buscadores, redes sociales, juegos) que, generalmente, se ofrecen gratuitamente. Realmente, estos servicios no son gratuitos; tú los estás pagando con tu información. ¿Y cómo ganan dinero con tus datos e información? 

El arte de exprimir datos para obtener conocimiento. En otras palabras: saber qué anuncio te impactará. [link]

Estudios de mercado para grandes compañías. Anuncios personalizados y hechos a medida para ti (en función de tu rastro de datos). Por ejemplo, Google lee todos tus correos de Gmail. Obviamente, no está Eric Schmidt leyéndolos en un cuarto oscuro y averiguando cosas sobre ti, pero hay una serie de robots que sí que los leen para que en la parte superior de tu página de Gmail aparezca un anuncio que, ¡Tachán! tiene que ver con el correo sobre las vacaciones que estás planeando para este verano. 

Qué saben de nosotros las redes sociales · Conloscochosentidos.es
El Gran Hermano se ha quedado a la altura del betún comparado con lo que los gigantes de las redes sociales y los buscadores saben de nosotros... [link]
Algunos (entre los que me encuentro) pensamos que ese es el “precio” que debemos de pagar a cambio de disfrutar de productos estables y relativamente seguro que nos guardan todas las fotos de forma persistente, nos permiten comunicarnos y estar en contacto con los demás o encontrar chollos en internet a precios más bajos que los que vemos en las tiendas. 

Tus datos en la nube · conlosochosentidos.es
"No voy a usar la nube ni en un millón de años y le voy a enviar un correo a mi jefe desde Gmail para decírselo". Mucha gente ignora que servicios 'de toda la vida' como hotmail. skype, messenger o el mismo Google son productos que funcionan 'en la nube'. En pocas palabras, si el programa puede 'leer' tu información, entonces está en la nube. [link]

Otro asunto es si nuestros datos son una moneda de cambio justa o si salimos perdiendo. Esa es la razón que argumentan los creadores de WhatsApp, por ejemplo, para justificar por qué ahora su servicio cuesta 80 céntimos al año. La entrada de su blog que explica esta medida viene precedida por una cita de Tyler Durden, el personaje que encarna Brat Pitt en El Club de la Lucha: “La publicidad hace que queramos tener coches y prendas de ropa, que trabajemos en un trabajo que odiamos para que podamos comprar mierda que no necesitamos”. 

Tyler Durden en el Club de La lucha · conlosochosentidos.es
Tyler Durden. Uno de los personajes más "antisistema" que puedas encontrar en una peli de Hollywood. Si no has visto El Club de la Lucha te recomiendo que lo hagas hoy mismo (después de terminar de leerte este post, que te entrarán más ganas aún...) [link]

El post de los dos creadores de WhatsApp continúa diciendo que ambos sumaban 20 años de experiencia trabajando para Yahoo!, que, aunque parezca un buscador, no es más que una herramienta tremenda para averiguar cosas sobre ti y ofrecerte el anuncio indicado en el momento oportuno. Luego apareció Google y se llevó toda la gloria porque sus algoritmos para saber qué buscas y cuándo y desde dónde son mejores. En general, casi cualquier buscador trata de hacer eso hoy en día (salvo alguna feliz excepción como DuckDuckGo). Y lo advierten: cuando se trata de recoger datos para venderte publicidad, el usuario ya no es el cliente; es el producto. Así que, concluyen, la alternativa a no servirte anuncios pero ofrecerte un servicio eficiente es que tengas que pagar por él. Aunque sea el precio de un cortado por cada año de uso. 


tus datos en la red · conlosochosentidos.es
Todo lo que es gratis es la red lo estás pagando en realidad con tus datos. Y cuando eso sucede, ya no eres el cliente, sino el producto. [link]
Y es que el negocio de los datos para venderte publicidad es tan lucrativo que, en Estados Unidos, desde hace unos años, este fenómeno se ha extendido más allá de tu móvil, Tablet y PC. Existe una figura llamada Data Broker (como los brokers de la bolsa, pero dedicados a tus datos) que se dedica a averiguar, por ejemplo, quién está embarazada, quién se ha divorciado o está tratando de perder peso, cuán rico eres o qué tipo de coche tienes. ¿Para qué? Para ofrecerte el producto que necesitas: Cosas para tu futuro bebé, esa moto que siempre has querido tener pero que tu, ahora exmujer, no estaba dispuesta a que compraras y cuánto, aproximadamente, estás dispuesto a gastarte en ello. El artículo de Lois Beckett (en inglés) pone los pelos de punta y reclama una mayor regulación legislativa puesto que estos data brokers (y las empresas en las que trabajan y sus clientes, que son los que te venden “la mierda que no necesitas”) están en el límite de la legalidad averiguando datos que permiten identificarte unívoca e inequívocamente.


Cibercrimen · conlosochosentidos.es
Aunque todavía no se tipifica como Cibercrimen, sí que es cierto que Europa y Estados Unidos están debatiendo sobre dónde están los límites de la privacidad en cuanto a los datos que recogen de nosotros las distintas compañías de software. [link]
Desgraciadamente, no hace falta un data bróker para averiguar fácilmente quién eres. Ni siquiera hace falta el reguero de datos que vamos dejando por la red. Un informe publicado en Nature el pasado Marzo de 2013 por gente del MIT, la Universidad de Harvard, y otras universidades concluye que hace falta poco más que rastrear las llamadas que haces a lo largo de un día para identificarte casi sin error. 

Escuchar llamadas · conlosochosentidos.es
El método para rastrear las llamadas del MIT era un poco más sofisticado que el que emplea esta mujer. [link]

El experimento consistió en seguir la actividad, durante dos meses, de un millón y medio de abonados a una compañía telefónica. El equivalente a la población de un país pequeño como Luxemburgo, Malta o Liechestein. ¿Qué rastreaban? Únicamente registraban la antena de telefonía a la que el teléfono móvil del usuario se conectaba cuando éste recibía o realizaba una llamada o un SMS. Nada más. Con eso y unos potentes algoritmos aplicados sobre los datos recogidos, fueron capaces de identificar con éxito al 95% de los usuarios basándose en dónde se encontraban entre las 8 y las 10 de la mañana (probablemente yendo al trabajo); entre las 12 del mediodía y las 2 de la tarde (en el trabajo) y entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana (ya en sus casas o vecindario). Y para que el acierto fuera del 100%, solo tuvieron que tener en cuenta 11 franjas horarias en lugar de 3.


participantes de estudio· conlosochosentidos.es
Estos son algunos de los usuarios que se prestaron para el estudio. Hay que reconocer que reconocerlos inequívocamente es una tarea bien complicada... [link]

Como ves, si con únicamente las antenas móviles ya pueden saber dónde estás y quién eres, imagínate si tienen, además, acceso a las redes Wi-Fi a las que te conectas, las compras que realizas con tu tarjeta de crédito, las fotos que compartes públicamente o lo que comentas en Facebook, Twitter o Google+. 

"Todos vosotros os reís de mí porque soy diferente. Yo me río de vosotros porque sois todos lo mismo." El afán del hombre por ser único y exclusivo. Cuando se trata de datos, siempre terminamos perteneciendo a alguna categoría, lo queramos o no... [link]

Quizás esta situación sea comparable a la que se vivió en 1930 cuando Edmond Locard demostró que solo hacían falta 12 puntos concretos para identificar unívocamente a una persona a través de su huella dactilar: Aunque somos conscientes de ello, no vamos por ahí con guantes para evitar que nos rastreen. Tal vez estemos dispuestos a que sepan un poco más de nosotros a cambio de poder estar conectados en cualquier momento con la gente que nos importa y a un precio monetario más que atractivo (gratis en la mayoría de casos). Eso sí, siempre que esos datos no se empleen en nuestra contra (por ejemplo, una aseguradora tendría mucho interés en averiguar cuál es nuestro estado de salud real para decidir si nos ofrece un seguro o es "demasiado arriesgado"). Puesto que hay mucha información sensible, es necesario que los Gobiernos comiencen a establecer cuáles son los límites de la privacidad. Si no se quieren escraches, que tampoco se permita a las empresas


compra ahora! · conlosochosentidos.es
¡Compra, compra! [link]

Por ahora, la principal función de recoger tus datos es la de ofrecerte un anuncio adecuado para ti. La buena noticia es que el cerebro es un instrumento espléndido y estamos tan habituados al bombardeo de publicidad en los medios e internet que hace ya mucho tiempo que aprendimos a ignorarlos casi de manera automática. Porque, ¿acaso recuerdas cuál es el último anuncio que has visto? 

Las redes sociales en tu cabeza· conlosochosentidos.es
Recuerda que no solo generas datos, sino que tu cerebro trata de asimilar los de los demás. Prueba a desconectar un rato ;-) [link]


Biblio (en inglés):

2 comentarios:

  1. Sorprendente y preocupante lo que tan bien explicas. Es cierto, nos tienen tan controlados que a veces pienso si no acabaremos como en "Juegos del hambre". Excelente post Javier. Que lo lean esos señores y se enteren....

    Mareta

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  2. Me ha gustado mucho este post,..., bueno y todos los que escribes. En efecto, hoy en dia es difícil renunciar a las ventajas que aporta el mundo virtual. Con tu artículo lo que has hecho es hacernos evidentes y reales los peligros que comporta. Así que ahora estamos en la situación que más me gusta. Lo sabes, lo conoces y,..., eliges.
    Enhorabuena amigo.

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