De qué están hechas las buenas historias

El otro día estaba hablando con @maifdez, una gran librera y mejor amiga, y me comentaba el tremendo éxito que está teniendo el libro de 50 sombras de Grey. Me dijo que lo había ojeado y que, básicamente, era la novela romántica de toda la vida pero repleta de escenas explícitas de máscaras, sado y látex. No sé por qué todavía no lo tengo en mis manos. 


50 sombras de Grey. Una novela que pierde mucho cuando no la lees en la intimidad de tu casa. [link]



En realidad, lo que me llamó la atención fue el hecho de que una vieja fórmula perteneciente a un género literario que siempre ha sido denostado (aunque es uno de los géneros que mayores beneficios generan a las editoriales) puede funcionar una y otra vez.

Espléndidas portadas de novelas románticas. A la digna altura de los títulos. Para los profanos en simbolismo, os diré que el detalle de un caballo rampante suele simbolizar brío, rebeldía y... ganas de pasarlo bien con la chica. [link]

Y entonces caí en la cuenta. Hace unos años encontré referencias a un libro llamado el Héroe de las Mil Caras, de Joseph Campbell. Este libro tiene ya unos añitos, (1949) y podría decirse que es uno de los más influyentes del siglo XX. ¿Que nunca has oído hablar de él? Bueno, seguro que sí que has leído alguna novela o visto alguna película de alguien que quedó influido por su hechizo.

Un héroe con mil caras. Bueno, no las he contado, pero hay unas cuantas. [link]

Tú dirás: “Ardo en deseos por saber de qué va este libro. Cuenta, cuenta.” Pues Campbell era un mitólogo. Vamos, que se dedicaba a investigar sobre el origen de los mitos. De cualquier rincón del mundo. De cualquier época. El verdadero mérito de Campbell no fue el de fabricar deliciosas sopas enlatadas (o sí, pero no estamos hablando aquí del señor de Sopas Campbell), sino darse cuenta de que todas las buenas historias siguen el mismo patrón. Fue él quien expuso el patrón por primera vez, el argumento que se esconde detrás de cualquier historia bien contada.

El famoso cuadro de Andy Warhol de las sopas Campbell. No hablamos de este Campbell, pero si no hago el chiste, reviento... [link]

¿Y qué es una historia bien contada? Una que sea entretenida, que tenga un punto de dramatismo y que resulte psicológicamente creíble. ¿Todavía no lo ves claro? Coge tu historia preferida. O tu libro. O tu peli: La historia de Moisés. O la de Jesús. La historia de Siddharta. La historia de Teseo. De Ulises. ¿Demasiado clásicos para ti? Pues coge la historia de Spiderman, de Matrix, la historia de Harry Potter, de Star Wars, Avatar, cualquier peli de Pixar/Disney... ¿Demasiado fantasioso? Coge Bailando con Lobos, El Último Samurai, Cadena Perpetua o Forrest Gump ... y mira si encaja en este patrón:

Diagrama del viaje del héroe: los ingredientes que debe tener toda buena historia.  [link]

1. Se presenta al héroe (o heroína) en su mundo ordinario. En una persona normal y corriente y hace cosas normales y corrientes. En este punto de la historia, nadie daría un céntimo por comprar los derechos de su historia.

Clark Kent, el alter ego de Superman. Un tipo anodino y asustadizo con una vida gris y aburrida que no daría ni para hacer un anuncio de clips de oficina. [link]

2. Sucede la llamada a la aventura. Nuestro héroe es atraído o arrastrado por la aventura. Puede ser por perseguir un conejo con reloj que llega tarde. Puede ser porque le pique una araña radioactiva. O que le acusen de un delito que no ha cometido. Sea lo que sea, esa llamada va a cambiar la vida monótona y aburrida del protagonista.

El tornado que arrastró a Dorothy al mundo de Oz. Una llamada a la aventura difícil de esquivar, a no ser que tengas un búnker... [link]

3. Al principio, el héroe suele mostrar una reticencia a esa llamada. Ignorarla es habitual, más que nada por el miedo al cambio. Es lo que se plantea hacer el programador Anderson cuando Morfeo le ofrece tomar una píldora roja para revelarle la verdad o una azul para olvidar ese encuentro.

La famosa escena de Matrix donde Morfeo ofrece a Neo la opción de conocer la verdad o mantenerse "en el mundo feliz". [link]

4. Pero entonces el héroe se topa con un mentor o ayuda sobrenatural. Luke skywalker no se creía que tenía potencial hasta que se topa con Yoda. A Neo le pasa igual hasta que Morfeo aparece y comienza a formarlo. Wendy empieza a creer en Nunca Jamás cuando Peter Pan la enseña a volar. Clark Kent no se creía un tipo especial hasta que sus padres adoptivos le muestran su traje con los calzoncillos rojos por fuera...

Red (Morgan Freeman, a la derecha) es el mentor de Andy Dufresne (Tim Robbins, a la izquierda) y quien le enseñará cómo es la vida en la cárcel. [link]

5. Y entonces se produce el cruce del primer umbral. El héroe asume su condición y abandona su mundo ordinario para entrar en el mundo especial. Es mi fase favorita. En ella los superhéroes comienzan a probar sus poderes. El prota de Avatar se adentra en Pandora alegremente hasta que oscurece. Dorothy comienza a explorar el mundo de Oz. En esta etapa empieza la aventura propiamente dicha. Pero sin las etapas anteriores, veríamos al héroe directamente como tal, sin la capa de humanidad que le dan las anteriores fases: Un tipo normal con miedos (como tú y como yo).


Spiderman cuando comienza a alardear de sus nuevos poderes. Luciendo tipín. [link]

6. Comienza la etapa de pruebas, aliados y enemigos. Encontrará retos que pondrán a prueba su valía y deberá descubrir quienes son sus amigos y sus enemigos. En esta etapa es donde aprende cómo funcionan las reglas del juego de ese mundo mágico donde ha ido a parar.

Luke Skywalker con una mochila de Yoda. Fijáos qué real, parece Yoda de verdad. Muchos  consideran Star Wars como la versión moderna de ejemplo de  las etapas descritas por Joseph Campbell. De hecho, George Lucas confesó que lo leyó antes de escribir el guión y que le influyó enormemente. [link]

7. Así, el héroe avanza y progresa por el mundo fantástico, generalmente con éxito en todas las pruebas. Spiderman lo peta con sus poderes nuevos y se toma la justicia por su cuenta. El prota de Cadena Perpetua ya conoce la rutina de la cárcel y comienza a saber cómo funcionan los entresijos penitenciarios.


El prota de Avatar, Jake Sully, va aprendiendo las costumbres del pueblo de Pandora y cada vez se siente más atraído por su mentora Neytiri. Hasta que se dan el lote en un bosque lleno de luces... [link]

8. Pero, de repente, llega una prueba traumática y difícil. La prueba suprema. Es un momento de vida o muerte. De todo o nada. Es la parte más crucial de la historia. Donde el héroe se enfrenta a sus miedos más profundos. Donde puede fracasar y hacer que los créditos de la peli aparezcan antes de tiempo...

Una de las decisiones más difíciles del niño de Toy Story: Hacerse mayor o seguir jugando con Woody. [link]

9. ...pero generalmente, consigue salvar el pellejo en el último momento (y aquí no voy a hacer spoilers de ninguna historia). El héroe se ha enfrentado a la muerte, se ha sobrepuesto a su miedo y consigue ganar una recompensa. Puede ser el reconocimiento de Dios, como le ocurre a Moisés cuando encuentra la zarza ardiente; puede ser su propia divinización, como Neo cuando entiende Matrix; o, si las fuerzas del mal permanecen hostiles, puede ser el robo del elixir (el fuego que Prometeo arrebató a los dioses).

Corre, Prometeo, corre. Y cuidado con el pañal y la antorcha,  que la celulosa arde fácil y seguro que con el miedo que tienes ahora mismo,  lo llevas cargado de combustible inflamable... [link]

10. Y con eso, el héroe emprende su camino de vuelta al mundo ordinario. Ya nunca será el mismo, y volverá a su mundo habitual o bien como emisario o como fugitivo. Siddharta, tras alcanzar el Nirvana y transformarse en Buda, decide quedarse en nuestro mundo para enseñarnos su doctrina. El Capitán Barbossa de Piratas del Caribe navega sin rumbo por los siete mares con su tesoro maldito. Tesoro, sí, pero maldito.

La versión Lego del Capitán Barbossa en versión zombie. Da miedo. [link]

11. Pero ahí no acaba la historia. Generalmente, el héroe vuelve a su mundo ordinario para enfrentarse a una última prueba donde debe usar todo lo aprendido. En esta prueba el héroe casi muere, pero no. Al final resucita como un ave fénix. Más fuerte, y más guapo.

Vuelvo a Matrix. Y a los Lego. En la imagen, una recreación del combate final entre Neo y los infinitos agentes Smith. [link]

12. Y, tras superar esa prueba final, nuestro héroe regresa con el elixir (o su nueva habilidad, o su objeto mágico o su experiencia) y lo usa para ayudar a todos en el mundo ordinario. Todo acaba guay y nosotros con un nudo en la garganta porque ha sido muy emocionante y lleno de aventura.

"La aventura puede hacerte sufrir pero la monotonía te acabará matando". Una verdad grande como el cartel. [link]

Estas 12 etapas son lo que Joseph Campbell denomina el Monomito. El mito a partir del cual se puede contar cualquier otro mito. De ahí el acertado título de su libro, El héroe de las 1000 caras. Esta es la clave para hacer que una historia funcione una y otra vez. Los elementos pueden variar: algunas etapas pueden ser eliminadas, se pueden añadir otras o cambiarlas de orden. Este esquema se emplea con éxito para el argumento del cuento más sencillo, para un cómic, una peli de acción o un sofisticado drama. Los personajes pueden ser cambiados o combinados. O divididos en diferentes figuras para mostrar diferentes aspectos de la misma idea. El monomito es infinitamente flexible. Se le pueden aplicar infinitas variaciones sin sacrificar ni un ápice de su magia.

Un buen resumen (en inglés) del monomito. Si no lo véis bien, clicad en la imagen, que la he buscado grandecita para que podáis disfrutar de las viñetas. [link]

¿Y por qué funciona? Esa es la parte difícil de contestar. Campbell es seguidor de la escuela de Carl Gustav Jung, discípulo de Freud que dice, básicamente, que los sueños están formados por elementos que se repiten (arquetipos) y que éstos son una manifestación de nuestra mente humana para representar y tratar de resolver los grandes dilemas de nuestra especie: Si hay un dios, si hay vida después de la muerte, qué explica la sobrehumana fuerza de los luchadores de pressing catch y otras grandes incertidumbres y miedos que siempre nos han asolado. Para Campbell, un mito no es más que un sueño más elaborado. Una historia que pretende dar explicación a esos miedos y preguntas profundas que siempre nos hemos hecho.

El propio Joseph Campbell transformado en una entrevista sobre la que, al parecer, no hacía más que hablar de arquetipos... [link]

Personalmente, esta explicación no me convence y me gustaría hacer una investigación más profunda de porqué el monomito funciona siempre como patrón para contar historias. Eso deberé dejarlo para otro post porque este se está haciendo muy largo.

Como resumen, decir que puede que las historias se renueven, pero, ciencia o no, todo parece indicar que el esquema en el que se basan siempre será el mismo. Esta frase me ha quedado de un profundo que ni pintado. Y poética. Ahí queda eso.

El ciclo de la vida. A veces tan profundo como el del propio héroe. Y ahora me voy a comprar el pan, que ya está bien de cosas profundas...  [link]

Biblio:

[wikipedia español]
[wikipedia inglés]
[skeptictank]

4 comentarios:

  1. ¿Ralph Hinkley pasó de la fase 6 en algún momento?
    Y mira que dió para unos cuantos capítulos

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  2. Muy interesante el post. Te recomiendo el libro "La Semilla Inmortal", que va un poco más allá y analiza algunos de los argumentos narrativos "universales" aplicados al cine.

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  3. Supongo que esta información te parecerá muy interesante

    http://es.wikipedia.org/wiki/Vlad%C3%ADmir_Propp

    Saludos

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  4. En el blog de Rosa Sala Rose hay una interesante reflexión sobre la importancia (o no) de las buenas historias...http://rosasalarose.blogspot.com.es/2013/03/historias-bien-o-mal-contadas.html

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