Por qué tu voz suena tan diferente cuando la grabas y la escuchas

Al margen de que grabes tu voz con una birria de micrófono o que hayas reproducido la grabación en un equipo de música de bazar chino, lo habitual es que, al escucharte, te sorprenda oír tu propia voz.

Esta chica no soporta su propia voz. Espero que no tenga las uñas muy largas, sino será lo último que haya escuchado... [link]



Normalmente cuesta de reconocer y, la mayoría de las veces, no nos suele gustar. Mi voz, por ejemplo, me suena socarrona y burlona cuando la oigo grabada. Yo lo soy, pero hasta que no la escuché estaba convencido de que tenía una voz digna de Il Divo. De los cuatro.

Este chico lucía un formidable alisado japonés hasta el momento en que escuchó su propia voz en su GuettoBlaster. [link]

¿Por qué a la mayoría no nos gusta nuestra propia voz? ¿Cuál es la de verdad, la que escuchamos “dentro de nuestra cabeza” o la que reproduce una grabación? ¿Por qué hay tanta diferencia?

Blanca, una lectora habitual de CLOS, me planteó esta pregunta hace unas semanas en Google+ y a ella va dedicada la respuesta: Está en tu cabeza. Literalmente. 

A este pato tampoco le gustó su propia voz cuando el chico del micro se la puso en un reproductor. Un drama. [link]

Percibimos el sonido a través del oído interno. Llega en forma de ondas y lo hace por dos caminos diferentes: Por el aire y por los tejidos. En función del camino, percibimos el sonido de una forma u otra. El sonido que se transmite por el aire nos llega del entorno hasta el canal auditivo externo y de ahí va al tímpano y al oído medio y a la cóclea. La cóclea  es esa estructura con forma de caracol llena de líquido que conecta con el nervio auditivo. Y el nervio auditivo llevará la información percibida al cerebro, que lo interpretará. Si el sonido es muy fuerte o lo emitimos nosotros mismos (cantando en la ducha, por ejemplo), nos llega directamente a la cóclea propagándose por los tejidos de nuestra cabeza.

Estructura del oído. El sentido que son 2 en 1. Además de servir para escuchar, nos sirve para saber en qué posición estamos, gracias al laberinto. [link]

Así que, cuando hablas, el sonido de tu voz te llega a través del aire, por canal auditivo externo, y también viaja a través de tus cuerdas vocales, laringe y los huesos de tu cráneo derechito a la cóclea.

A muchos cantantes les encanta cantar y escucharse cantar. [link]

Cuando te oyes en una grabación, únicamente escuchas la parte del sonido que llega a través del aire. Es decir, estás escuchando tu voz tal y como los demás la oyen. Y ambas voces, la que oyes desde tu cabeza y la que oyes cuando te escuchas en un reproductor, son tuyas. Lo que pasa es que no estamos habituados a oír nuestra voz desde fuera de nuestra propia cabeza y, por eso, normalmente, no termina de gustarnos...

Lincoln estaba oyendo, a la vez, su voz desde fuera y desde dentro de su cabeza porque un señor de amarillo le taponaba un oído. El resultado: se ha quedado de piedra y pálido del susto. Lincoln, no el señor. [link]

De hecho, la parte de tu voz que estás dejando de oír cuando te escuchas en una grabación es la que percibes cuando te pones tapones en los oídos y hablas. Ese sonido atenuado es exactamente el que le llega a tu cerebro a través de los tejidos.

Y me jugaría todos mis maravedíes a que ahora mismo estás tapándote los oídos y tratando de oír tu propia voz. Si es así, enhorabuena, yo también lo hice cuando lo leí ;-)

Este señor también se pregunta cómo suena su voz cuando solo se escucha a través de su cráneo. [link]

Biblio:
[scientificAmerican]
[Helium]

3 comentarios:

  1. Wow! Simplemente genial. Nunca me habían dedicado la respuesta a una "pregunta existencial", jaja. Mil gracias :D ahora podré conciliar el sueño y ¡cantar en la ducha tranquilamente! Me encantó.

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  2. Jajaja tú saliendote como siempre. Bonita entrada.Al principio cuando oía mi voz no me gustaba nada...hasta me ponía roja y todo al oirme,no me reconocía. Sin embargo con el paso del tiempo me he ido acostumbrando (y más si trabajas en la radio). Ya no se me hace tan raro e incluso oigo mi voz y la grabada iguales!!Supongo que será la costumbre aunque en realidad sigan siendo distintas.

    Si te apetece y tienes tiempo pásate por mi blog que te dejé un detallito^^

    Un saludo

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  3. Pues no he tratado de oír mi voz porque soy la única que estoy despierta y si me oyen pensarán que estoy loca, pero no ha sido por falta de ganas. Mañana lo intento, aunque ya sé que no me gusta nada mi voz. Cada vez que me oigo en los vídeos antiguos diciendo a mi hija: mira a la cámara o cualquier tontería que se suele decir, me entran ganas de transformarlos en películas mudas :)

    Me ha encantado esta entrada y otras. Te seguiré.
    Besos.

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