Las postimágenes

A veces, en el tren, me quedo embobado mirando fijamente la bombilla sobre las puertas que parpadea con luz roja intermitente cuando estas van a cerrarse. Si no apartas la vista ni un ápice, en el intervalo entre dos iluminaciones parece que brilla con un color verde.


Mira fijamente durante 10 segundos a los cuatro puntitos centrales de la imagen dispuestos en vertical. Luego cierra los ojos. ¿Quién es? [link imagen]



Este fenómeno se produce también cuando se observa una fuente de luz y, seguidamente, se aparta la vista. Estos "fantasmas luminosos" son todavía más patentes si, tras exponernos a una luz, miramos a un sitio de un solo color (preferiblemente blanco) o bien cerramos los ojos. Para la gente más suceptible, las figuras que se aparecen ante este fenómeno pueden incluso parecer de aspecto religioso o extraterrestre.

Este fenómeno se conoce como postimagen y es una de las muchas ilusiones ópticas a las que nos somete nuestro cerebro. Se debe básicamente a dos razones:

Mira fijamente la cruz central y en poco tiempo tendrás la sensación de que hay un punto verde girando alrededor. [link imagen].

Por un lado, el cerebro recibe una cantidad ingente de información y se ve obligado a filtrarla y a quedarse únicamente con la que le resulta útil a cada momento. Si mantenemos la vista en un punto fijo y lo que vemos no cambia durante un tiempo, el cerebro tiende a ignorar esa información porque no aporta nada nuevo a lo que ya sabe. Esto ocurre a muchos niveles, no únicamente visual. Con el tacto ocurre exactamente igual: Ahora mismo estás vestido/a (me imagino) o bien sentado en tu silla y hasta el momento en que estés leyendo esto, no eres consciente del roce de la ropa y el asiento sobre tu piel. ¿Por qué? Porque es información que el cerebro filtra porque no la considera relevante.

La otra razón se encuentra en la región de la visión de nuestro cerebro, situada en el lóbulo occipital (la nuca). Ahí se encuentran una serie de neuronas diretamente conectadas a la retina del ojo a través del nervio óptico y que son las encargadas de detectar los colores. Estas neuronas están especializadas cada una en un color concreto y se excitan, emitiendo una señal positiva (+) cuando el trocito de la retina al que están conectadas perciben ese determinado color.  Lo curioso es que hay ciertos colores antagónicos que hacen que esas neuronas también se exciten pero en sentido opuesto. Se sabe que dos de estos colores antagónicos son el rojo y el verde: Imaginemos una neurona especializada en el color rojo. Ante un estímulo visual de color rojo, la neurona se excita, emitiendo una señal positiva (+). Si, seguidamente, el estímulo visual rojo pasa a ser verde, esa neurona no se "apagará" sino que se excitará emitiendo una señal negativa (-). Si, por el contrario, el estímulo visual fuera de color amarillo o azul, colores que la neurona no sabe reconocer, no emitiría señal (0).

Mira fijamente durante 15 segundos a la cruz central en la imagen de la izquierda. A continuación mira la rosa de la derecha. ¿Cambia de color? [link imagen]
Se conocen varios pares de colores antagónicos: El rojo y el verde, el amarillo y el azul claro y otras combinaciones intermedias a partir de estos colores básicos. Cuando se mira fijamente una imagen que no cambia, el cerebro interpreta que "no hay nada nuevo a la vista". Si a continuación se aparta la mirada o la imagen cambia, el cerebro trata de captar la nueva información y, si posas la mirada sobre un fondo blanco, las neuronas especializadas en los colores "creen" captar los opuestos a los que les excitan, provocándose la ilusión óptica.

Colores antagónicos. Mira fijamente durante 15 segundos el punto central situado entre los cuadrados de colores. Luego mira fijamente el punto situado en el medio del recuadro blanco. ¿Qué colores se ven? [link imagen]


Biblio
[La Consciencia: Una aproximación neurobiológica]

0 comentarios:

¿Y tú qué opinas?

Hay un Coco que te hará disfrutar de Cuba: Wild Caribe